Un sábado cualquiera
Sentada en el restaurante de los últimos 15 años, escuchaba una de esas pláticas políticas que tienen lugar en mi familia. Que si Celaya fue removido de acuerdo a la constitución de Honduras, que si Gómez Mont hará la diferencia, que si Vázquez Mota es la panista incomoda… Yo como siempre trataba de poner toda mi atención en recordar quien era quien, que rol juegan en la política mexicana y a que partido pertenecen…
De pronto, un nombre me trajo de vuelta a la mesa, nada más y nada menos que “Juan Charrasqueado” y como de anuncio de pastillas para la memoria me descubrí preguntándome “Quién rayos es Juan Charrasqueado?” Ahí estaba yo, sin saber por cuanto tiempo había permanecido ausente, había mi ardilla desfallecido ante la ignorancia política que la invade o simplemente había sido teletransportada a una mesa más normal?
Sin entender que habìa pasado, repentinamente me vi envuelta en una nueva discusión ¿eran los ex presidentes mexicanos Inteligentes y vivaces o simplemente una rèplica barata de Juan Charrasqueado? ¿fue el pipila un valiente o un guey con iniciativa? ¿era mi familia una cuna de audaces o un montón de vivaces incapacitados para tomar decisiones sin pensar?
La verdad es que yo nunca he estado muy involucrada en la política, no soy una apasionada de la historia, no recuerdo porque cargaba una piedra el pipila y desconozco por completo el corrido de Juan Charrasqueado pero debo reconocer que en días como hoy, agradezco tener la oportunidad de ser participe de estas pláticas periódicamente.
Lo acepto, ooooodio cuando se calientan los ánimos en la discusión y las mesas de los lados comienzan a voltear insistentemente tratando de entender que està pasando con nosotros, pero vivir cada mes una escena de “El padrino”, presenciar una plática en donde se sabe tanto de la historia, las leyes y la política de México, es una gran aventura, es un duelo de titanes, la prueba fehaciente de que la genética te condena y que se puede ser culto, apasionado y necio de generación en generación.
Nota al calce para los protagonistas:
Vivaz: Eficaz, vigorozo, agudo, de pronta comprensión e ingenio
Inteligencia: Capacidad de entender o comprender, para resolver problemas. Conocimiento, comprensión, acto de entender. Habilidad, destreza y experiencia.
Audacia: Osadía, atrevimiento
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sevillan dijo
Son buenas las comidas de sabado, si mucho como las que tenia el Padrino, y si creo que hay miles de cosas que van de generacion en generacion, las ideas tambien, los tics tambien... pero y ser audaz, requiere inteligencia?
A ti te dejaron la tarea
26 Agosto 2009 | 02:50 AM