Era Otoño pero aun llovia. El sonido constante de las gotas rebotando en la puerta de la entrada me hipnotizaba. No se cuanto tiempo llevaba el timbre haciendo su labor, a decir de la insistencia, probablemente mucho más del esperado.

Salí y estabas ahí, en mi casa sin previa invitaciòn; empapado de pies a cabeza, tembloroso pero sonriendo. Qué carajos hacias tu ahí si ya lo habíamos dicho todo, me preguntaba - "Qué haces tú aquí? Creí haber sido muy clara!!!" - te dije sin siquiera saludar, sin importarme como te sintieras - "Es tu claridad la que me trajo de vuelta" - respondiste sin dudar por un segundo - "Lo he estado pensando y no lo aceptó, no tolerarè un día más tu cobardìa. Podrás engañarlos a todos, negarme hasta el dia que te mueras pero tu y yo sabemos que mientes. Que fue de esos días con sus noches?, Qué fue de los besos y de las pláticas? Se te olvida a caso que conocí tu alma? No soy adrenalina, no soy gratitud, tu fuiste mía como lo fui yo de ti. Es verdad, jamás me diste nada en pleno, te preocupaban las formas y las reglas. Gracias a tus miedos sólo me diste ¡migajas! Que tonta que fuiste! Si tan solo lo hubieras advertido! Sabes que hice con ellas? Las ahorré todas; una a una, día a día. Hoy yo tengo mis recuerdos, hoy yo tengo mis migajas y tu, tu ya no tienes nada!" -

No pude contestarte nada, te fuiste sin mirar atrás, mientras te alejabas, te desprendias del pasado, te desprendías de mi, como si esas últimas palabras "mágicas" te liberarán...  Jamás te volvì a ver y hoy se que tenias razón, Yo te amaba!!!