Podemos permanecer ciegos e inmoviles por años creyendo que solo a nosotros las cosas no nos salen bien, pensando que la vida misma es injusta ya que no se nos ha concedido lo que hemos pedido por años pero basta un instante para abrir los ojos y darnos cuenta que estamos donde tenemos que estar y tenemos simple y sencillamente lo que debemos tener.
Es nuestra obligación despertar del letargo en el que nos encontramos y preguntarnos cada vez que los hechos nos "empujen" a sentirnos víctimas no el porque sino el para que, dejar atrás nuestra área de confort siendo los martires de la historia y aprovechar esa lecciòn de vida para crecer espiritualmente y convertirnos en mejores personas.
Alguna vez nos detenemos a pensar como es que aquellos aparentemente menos afortunados, enfermos, mutilados o disminuidos de sus capacidades, hacen todos los dias un gran esfuerzo regalándonos su mejor sonrisa, exprimiendo cada minuto que les queda de vida y aferrándose a ella sin titubear. Porque ellos pueden mantener el ánimo, las ganas, la fuerza sin siquiera quejarse de lo que les ha tocado vivir?
Tomemos ejemplo de ellos, de su voluntad, aceptación y amor incondicional para seguir adelante, para aceptar nuestra misión a través de las lecciones que enfrentamos; vivamos disfrutando lo que tenemos sin quejarnos, sin conmiseranos, crezcamos de una buena vez.
Abramos los ojos y aprendamos de los grandes lecciones que la vida pone frente a nosotros! Hace una semana tuve la fortuna de disfrutar de la sonrisa más sincera y amorosa de una abuela que, a pesar de su condición, agradecía con el alma la presencia de sus nietos en el hospital, así como la historia que un gran amigo me contó hace un par de días; un compañero de la Universidad, después de haber sostenido una fuerte batalla contra el cáncer, en su último suspiro se dio tiempo de decirle a su esposa por última vez su frase preferida: Hoy toca ser feliz!
Seamos pues felices, sin más, sin cuestionamientos, sin sufrir, sin quejas y sintiéndonos afortunados de quienes somos; consagrando el estuche que le toco a nuestras almas y expandiendo nuestro corazón a través del perdón radical y el amor incondicional, así sea!
"El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional" - Buda


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